19 Abr Cerebro y memoria. Tu vida grabada en un pendrive
¿Qué te parecería si pudieras utilizar las teclas Control + B para retroceder a momentos de tu vida que están guardados en un disco de memoria virtual? Imagina que puedes acceder a él mediante unas claves que te permiten bucear en tu vida al detalle y resolver todas tus dudas tanto sobre momentos estelares como traumáticos.
¿Y la vida de los demás? ¿Qué pasaría si se nos permitiera el acceso a los hechos acaecidos en las vidas de los otros?
Hoy nos centramos en un escenario ficticio para explicar un nuevo tema de fondo de la sección de mi blog: “El porqué de las cosas”.
Los hechos vitales de cada ciudadano podrían estar guardados por fechas, horas, minutos y segundos en unidades de memoria USB por ejemplo.
En teoría, en esta novela de ficción que propongo, el acceso a las vidas de otros no sería posible. El poder establecido se encargaría de guardar esa viña, ese reducto valiosísimo tan solo accesible a él.
Y para acceder a nuestra propia base de datos privada, personal, lo más seguro es que el gobierno de turno cobrase una cantidad muy elevada.
Innumerables decisiones judiciales, erradas o no, podrían enmendarse de esta manera. También podrían conocerse los historiales médicos del individuo, antecedentes penales… Condenas justas o injustas podrían verse confirmadas o rechazadas por una Inteligencia Artificial totalmente adaptada a esa labor de búsqueda incesante, perfecta, que termina por retratar fielmente los sucesos de nuestras vidas. Uno por uno.
¿Cómo llegaría la IA a mostrar los resultados de búsqueda?
Pues con imágenes obtenidas por imitación de lo que almacenan las células de la memoria del cerebro. Las “neuronas de la memoria” se localizan en tres áreas cerebrales:

Partes del cerebro involucradas en la memoria. Imagen
–El hipocampo, donde se forman los recuerdos autobiográficos de aquellas experiencias concretas como la celebración de un cumpleaños reciente o la entrevista de trabajo de hace un par de días.
–El neocórtex, que es la parte más grande de la corteza cerebral, involucrada en la percepción sensorial, el lenguaje, la generación de comandos motores o el razonamiento espacial.
–La amígdala, implicada en los recuerdos asociados a emociones.
Las amígdalas cerebrales están situadas al lado de cada hipocampo, y por lo tanto hay una en cada uno de los hemisferios del cerebro.

El hipocampo está localizado en la parte medial del lóbulo temporal del cerebro. La imagen es de Anatomografía mantenida por Life Science Databases (LSDB).
Con el paso de los años, la información sobre recuerdos que guarda temporalmente el hipocampo puede transferirse al neocórtex a modo de cimientos culturales, como conocer cuáles son los cuatro puntos cardinales o los planetas que forman nuestro sistema solar.
Que los recuerdos emocionales perduren indica que las interacciones entre la amígdala, el hipocampo y el neocórtex son determinantes para garantizar la estabilidad de un recuerdo.
El hipocampo desempeña un papel fundamental en la formación, organización y almacenamiento de nuevos recuerdos, además de conectar ciertas sensaciones y emociones con esos recuerdos.
El hipocampo también cumple una misión crucial en la consolidación de recuerdos durante el sueño. Los estudios sugieren que después de haber experimentado algún tipo de entrenamiento o aprendizaje se registra una mayor actividad del hipocampo durante el sueño, lo que conduce a una mayor calidad del recuerdo al día siguiente.
Los recuerdos a largo plazo
Hay recuerdos que nos previenen del riesgo que conlleva repetir un comportamiento que resultó peligroso para nuestra vida tiempo atrás. Por eso, con objeto de preservar nuestra vida mediante un aprendizaje duradero, el cerebro necesita almacenar recuerdos a largo plazo. Pero, ¿Dónde lo hace? Y mejor aún, ¿Cómo lo hace?
Para llegar a estos recuerdos, la IA de nuestra historia de ficción debe conocer el mecanismo del circuito integral por el que se consolida la memoria a corto y largo plazo.
En lo que se refiere a la memoria a corto plazo, sabemos que se refugia en nuestro viejo amigo el hipocampo.

Ubicación del hipotálamo. Imagen
El hipocampo está alojado en régimen de pensión completa en el lóbulo temporal del cerebro. Este es un gran hotel que se encuentra en el sistema límbico, una ciudad donde sus habitantes se dedican a procesar emociones positivas o negativas para vincularlas a los recuerdos. Es un trabajo bien pagado que todos hacen con la ilusión de llegar a un buen fin. Si a lo que se llega es a un mal recuerdo, entre todos se ayudarán unos a otros a sobrellevarlo.
El sistema límbico es el principal responsable de la vida afectiva. También gestiona el almacenamiento de la información reciente en la memoria a largo plazo y asigna espacio y tiempo a cada recuerdo.
El autor al que se atribuye el primer uso del término “Sistema Límbico” es Paul MacLean (1952), quien describe un conjunto formado por estructuras corticales que se encuentran en el limbo o frontera entre telencéfalo y diencéfalo, relacionadas fundamentalmente con la expresión, regulación y control de las emociones. Fuente

Telencéfalo es la parte del cerebro que ocupa mayoritariamente el encéfalo. Incluye los ganglios basales, el sistema límbico, el hipocampo y la propia corteza cerebral. Imagen
El telencéfalo contiene la información que en esencia te define en casi todos los aspectos: inteligencia, memoria, personalidad, emociones, forma de hablar y tu capacidad para moverte.
Vemos que la memoria está alojada pues, en las células del telencéfalo. Este es como su país de origen
¿Ficción o próxima realidad?
En un próximo relato que voy a publicar, he decidido crear una historia basada en el papel que puede jugar la Inteligencia Artificial en el procesamiento de la vida de las personas mediante células artificiales de memoria que repliquen a las neuronas humanas para así obtener una base informativa gigantesca sobre cada individuo. Mucha información, sí, pero guardada en muy poco espacio. Esto permitiría obtener a quienes controlen este proceso, incluidas las IA, el acceso a cada recuerdo de un ser humano como si consultaran los archivos informáticos de un pendrive.
¿Y para qué valdría esto?
En el lado más desfavorable, para aumentar el control sobre las personas con todo tipo de fines, como indicábamos al principio de este artículo. Por ejemplo:
Comprobar si dices la verdad:
–Cuando te preguntan sobre si estabas o no en tal o cual sitio en un momento dado.
–En testimonios importantes, como un juicio o un interrogatorio.
–Cuando haces declaraciones por requerimiento de organismos públicos, como un tribunal médico o un juicio de faltas por ejemplo.
–En situaciones donde se requiera información por tu parte como testigo.
En fin, seguro que se os ocurren más opciones. Os invito a dejarlas en los comentarios.
Mejorar la calidad del recuerdo:
Consideremos ahora un punto de vista favorable en la utilización de la Inteligencia Artificial para procesar nuestros recuerdos.
En ocasiones crees que los hechos pasados sucedieron de una determinada manera pero no fue del todo así.
Si se consolidan en la memoria recuerdos de calidad, con la garantía de ser fieles al cien por cien a lo sucedido en la vida de cada uno, eso conduciría a sociedades más eficientes, donde cada engranaje/individuo se sentiría más seguro de sí mismo y aprendería más y mejor de sus errores.
El aprendizaje estaría garantizado, pues si la memoria es fiel, no hay obstáculos para llenarla de conocimiento.
Además, en un trasfondo de mundo ideal, se podrían borrar los traumas y asegurar al individuo unos recuerdos placenteros para mejorar su calidad de vida.
Bueno, esta es mi visión sobre este asunto. Tened en cuenta que me baso en una idea concreta que involucra a las IA, pero el control de los recuerdos podría ser llevado a cabo a través de medios tecnológicos distintos a la vía más inquietante de todas que es la de las inteligencias artificiales.
Dejad vuestra opinión en los comentarios y vuestro click en el corazoncito de más abajo.
Os deseo salud y suerte en la vida.
Nota: la imagen de portada de este post pertenece a la página bing.com/images/create/
Hilmer Palomares
Posted at 21:23h, 29 octubreExcelente tema, la tecnología puede ser un cuchillo de doble filo, pero aun podemos sacarle provecho por el bien humano. Esperemos que esto no cambie en el futuro.
eliom
Posted at 12:00h, 25 abrilLo veo super interesante, sobre todo si se aplica en el mundo de la justicia y la política, se me ocurren muchísimas ideas. Muy buen post.
marcosplanet
Posted at 18:09h, 25 abrilMuchas gracias por tu aportación, Elio. Comenta cuantas ideas se te ocurran.
Un abrazo.
Federico
Posted at 13:55h, 24 abrilHe visto una serie en Amazon Prime titulada Upload, en la que una vez muerto, suben todos los datos de tu consciencia a un programa donde puedes disfrutar de «vida eterna» en una realidad virtual llamada Lakeview. Así que no es descabellado lo que propones. Saludos
marcosplanet
Posted at 20:58h, 24 abrilVoy a probar a ver esa serie. Parece más que interesante. Muchas gracias por la recomendación.
Saludos
Blas Maeso
Posted at 20:04h, 22 abrilMarcos, buenas tardes: Aunque soy pesimista sobre el uso o abuso de la IA, hay una serie de aplicaciones positivas que tendrán que ser exploradas en el ámbito de la salud, la educación o la mejora de las condiciones de vida. ¡Ojalá! Saludos.
marcosplanet
Posted at 17:32h, 23 abrilMuchas gracias por pasarte y comentar, Blas.
Un cordial saludo.
Nuria de Espinosa
Posted at 02:28h, 20 abrilInteresante post. A ver qué surge de él. La IA dentro de unos años habrá logrado si no se limita, cargarse millones de puestos de trabajo. Una lamentable realidad . Un abrazo
marcosplanet
Posted at 17:37h, 22 abrilAsí es. Si la humanidad es pasiva y no pone límites, las IA tomarán posesión de la civilización tal y como la conocemos, independientemente de la idiosincrasia de las naciones.
Abrazos.