Clonación rápida. Cap. 11 de Sangre entre los escaños

 

Resumen del capítulo anterior

 

La Audiencia Nacional acordó la orden de prisión incomunicada y sin fianza para Abdón Monegal. Los cargos eran magnicidio y sospechas fundadas de su implicación en el asesinato de una diputada y un diputado.

Sin embargo, los periodistas de investigación Mateo y Ploteo planteaban en su editorial en el “Heraldo del Tiempo” el sinsentido que suponía perpetrar el asesinato del presidente en directo y en un programa de televisión de máxima audiencia, así como la ausencia de motivos del bachiller Abdón Monegal para cometer el crimen, siendo el principal perjudicado por la muerte de Nadal, presidente de la nación.

Otros dos asesinatos se producen en un corto espacio de tiempo. Los miembros del CNIA Pérez y Poveda cesarán para siempre en sus proyectos de clonación humana. Abdón había sido puesto al tanto por ellos del ultrasecreto proyecto “Primer clon”, destinado en exclusiva a fabricar la réplica del presidente Nadal.

Ver capítulo anterior

 


 

Clonación rápida

 

Hoy se encarga de escribir este episodio:

(Marcos Sánchez):

 

En la selecta y privada Finca Dulce, como la llamaban los habitantes de una de las islas Fiji reservadas a los visitantes más exclusivos, el presidente Nadal había sacado a relucir el tema de fondo más comentado en los últimos días con sus acompañantes del CNIA. Estos eran Silvano Manglano, teniente coronel retirado de las fuerzas armadas españolas y José Arnedo, ex comisario jefe de la Interpol.

El clon del presidente Nadal había sido recuperado fuera de las instalaciones de la clínica Private-Corp por los técnicos en clonación del CNIA. El Centro Nacional de Inteligencia Artificial contaba desde hacía años con dependencias que permitían la clonación rápida de seres humanos mediante un proceso que no superaba los tres meses, algo asombroso para la comunidad científica si esta hubiera sido conocedora de tan increíble hallazgo.

En el CNIA sabían guardar muy bien los secretos, como también sabían hacerlo cuando se trataba de ocultar hechos tan llamativos como dos asesinatos con arma blanca de lo más sangriento.

–Ha llegado a mis oídos –decía el presidente– que esta mañana han encontrado los cadáveres de dos miembros del CNIA encargados del proceso de clonación. No recuerdo bien sus nombres… Andrés no sé qué y Pérez…

–Primitivo Pérez y Andrés Poveda –aclaró Silvano.

–¡Vaya! Muchas gracias por el recordatorio. Decidme ¿Cuándo pensabais ponerme al corriente de este nuevo desastre?

 

–Señor presidente, no debería usted contactar por su cuenta usando el móvil presidencial. Ya sabe de lo que son capaces las potencias hostiles con el programa Teseus.

–He dado por supuesto que eso está ya solucionado, me lo dijo Eurípides Pascal …

–El secretario de Estado no dispone de la información actualizada que podemos manejar nosotros, señor presidente –explicó su otro interlocutor, José Arnedo.

–Claro, figuráis al mando de las secciones más importantes del CNIA… –ironizó Nadal–. No sé por qué estáis donde estáis. Después del asesinato de los dos ingenieros de clonación el vaso se ha desbordado. Y los dos atentados en los estudios de televisión siguen sin resolver. ¿Qué estáis haciendo para averiguar quién me quiere muerto?

–Todo eso sigue su curso, presidente. Nunca bajamos la guardia y la investigación que iniciamos desde el mismo día de los atentados está empezando a dar sus frutos –apuntó Arnedo–. Lo que no hacemos es comunicar cada paso que damos. Reservamos la información para cuando hayamos dado con algo consistente.

–Creo que podemos afirmar con seguridad que tenemos sospechas firmes acerca de la implicación del Batallón Armado de Liberación Nacional, tal y como le adelantamos a usted hace unos días –comentó el ex teniente coronel Silvano Manglano.

–Nada nuevo respecto a esa información que me transmitisteis entonces ¿no? –inquirió Prometeo mientras se servía un whisky Lagavulín de dieciséis años.

–Es curioso el abanico de aromas y matices de sabor que ofrece este divino brebaje escocés –explicaba el presidente–. Se elabora desde hace más de 200 años en la Isla de Islay. Intensamente aromatizado, ahumado y de sabor profundo, tiene una poderosa raíz de turba, rasgo que domina todo su aroma y sabor.

Los dos directivos del Centro Nacional de Inteligencia Artificial se miran conocedores de lo que vendría a continuación, sin duda un comentario desagradable sobre lo torpes que eran sus empleados. De modo que Arnedo decidió audazmente interrumpir el manido discursito de Nadal.

–… la diferencia entre lo que comentamos con usted hace poco y ahora es que tenemos la seguridad de que la bomba que estalló en el exterior fue responsabilidad directa del Batallón Armado de Liberación Nacional. Nuestro agente infiltrado en esa banda nos lo ha confirmado.

–Y lo del intento de envenenamiento ya no tiene relevancia por razones obvias –aseveró Silvano–. Abdón Monegal se suicidó, sin que podamos confirmar que él fue el autor, a pesar de su confesión en el juicio.

–¡Esto va muy lento! ¡Inútiles! –vociferó el presidente claramente irritado–¿Tendré que hacerme cargo yo mismo de las pesquisas?

Acto seguido les dio la espalda intentando aliviar su furia mientras contemplaba el paisaje tropical de fina arena de coral y las aguas color verde esmeralda de esa parte del océano pacífico. La isla de Vanua Levu es la segunda más grande de las Fiji y encierra lugares muy exclusivos. El Vanuvalu Lagoon Resort, donde se encuentra el presidente, solo es accesible por barco o avión privado. Prometeo se siente reconfortado por esta garantía de privacidad, una de las pocas ventajas de su situación de ostracismo actual. Nunca le han gustado las reuniones o actos sociales ni aquellos eventos de obligada asistencia para el presidente de una nación.

Lo que le gustaba era ante todo reunirse en “petit comité” para poder especular sobre el futuro de aquellos allegados que estuvieran a punto de caer en desgracia o, por el contrario, de ser aupados en el poder para convertirse en confidentes fiables.

Arnedo y Manglano decidieron atajar para dar por terminada cuanto antes aquella desagradable conversación.

–No vamos lentos, señor presidente, lo que pasa es que debemos ir paso a paso para evitar cometer errores –intervino Arnedo–. Hemos sabido por nuestro infiltrado, que el presidente de Gerusia está detrás de esos atentados. Lleva tiempo en conversaciones con el Batallón Armado a través de emisarios de sus servicios de inteligencia.

–Si hemos tardado más en comunicarle esto es porque no fue sino hasta hace bien poco que pudimos confirmarlo con garantías.

–¿Robin? ¿Que Robin Vladivostok quiere matarme? ¡Pero si somos viejos amigos! Hemos llegado a grandes acuerdos sobre suministros de gas y petróleo y mantenemos un contacto muy cordial. ¿Cómo puede…?

–Puede llegar a atentar contra usted y mucho más –apuntó Manglano–. Su interés es desestabilizar a nuestro país para desestabilizar a Europa. Juega a múltiples bandas pues comercia vendiendo sus materias primas a todos los países miembros de la Comunidad Europea.

–Al mismo tiempo que comercia, persigue la desestabilización política de los países miembros de la Comunidad para fortalecerse él y ganar poder influyendo cada vez más en los acuerdos energéticos y de cualquier otro tipo –remachó Arnedo.

 

 

El presidente Prometeo Nadal, relegado a la ocultación de su existencia ante el mundo, a quien todos creen muerto y bien muerto en una explosión, decide cortar en ese instante la conversación y retirarse a su estudio privado. Despide a los directivos del CNIA y después cierra con llave la puerta de bambú.

Un aguilucho lagunero y un gavilán sobrevolaban el palmeral situado tras el enorme ventanal del despacho. Nadal permaneció unos instantes con la mirada fija en el entorno paradisiaco que le rodeaba. Bajo sus pies, una cristalera permitía ver los movimientos de las especies marinas de la zona desde esa atalaya privilegiada. Rayas, tortugas marinas, morenas, peces de arrecife en general, se desplazaban luciendo sus peculiares movimientos como si se encontraran en una ciudad sumergida donde cada cual tiene un cometido.

 

–“No puedo consentir esto –reflexionaba Prometeo–. Si es cierto que Robin Vladivostok desea acabar conmigo no podré dar la cara y reaparecer ante los ciudadanos tan pronto como quería. El anonimato que otorga mi situación es ahora una ventaja en esta partida de ajedrez. Lo que no sé por el momento es quiénes serán los peones que enviaré para acabar con Robin, pero Arnedo y Manglano no van a ser los elegidos. Dispongo de un alfil mucho más eficaz”.

Los reporteros Mateo Santesmases y Ploteo Hermida contemplaban la emisión del canal de noticias nacional en un enorme televisor colgado de una de las paredes del salón de actos. Se hallaban en la sede del Heraldo del Tiempo, el periódico de ámbito local que había conseguido aumentar su tirada en más de cien mil ejemplares gracias a los editoriales escritos por ambos investigadores. Estos habían conseguido revelar detalles cruciales acerca de la trama surgida alrededor de los recientes asesinatos dentro de la esfera del poder político.

Ploteo devoraba un bocadillo de jamón de Trévelez ante un Mateo que picaba de los canapés de una mesa de eventos. Acababan de asistir a una conferencia titulada “La labor de un periodista de investigación. Historias dentro de la historia”. El ágape había sido abundante, pero la gente estaba cada vez más por la labor de probar la comida “sana” a base de legumbres cocidas, raíces de plantas orientales y soja en todos sus formatos para sustituir a los derivados cárnicos, los grandes enemigos de la cultura “woke”.

De ese modo, los dos periodistas podían dar buena cuenta de los alimentos rechazados por bastantes compañeros aferrados a una alimentación más saludable.

–Bueno, Ploteo ¿has hablado con tu amigo el artificiero que estuvo analizando los restos de la ambulancia? Es por ahí por donde debemos encauzar nuestra investigación tras el atentado contra el presidente, ya sabes…

–… la prioridad mayor es para el hecho más evidente –remató Ploteo con complicidad–. Pues sí, hace unos minutos que el artificiero me ha enviado un mensaje al móvil confirmando que el explosivo es “dinamita tipo goma”. Esto es propio del Batallón Armado de Liberación Nacional, aunque no es concluyente. Necesitaremos el testimonio de algún miembro del Batallón que podamos comprar.

Mateo terminó de saborear un trozo de empanada de carne con pimientos de padrón antes de tomar la palabra.

–¿Qué te parece si hablamos con nuestro compañero Luisín? Él se encargó de investigar palmo a palmo los entresijos del famoso atentado en la estación de autobuses. Y me parece que llegó a hablar con algún contacto dentro de la banda.

De acuerdo, a ver si tirando de ese hilo conseguimos algo.

En ese momento el enorme televisor emitía imágenes rotuladas con la frase: “Científicos revelan que la clonación de humanos es clave para preservar nuestro futuro como civilización”.

–Dale al volumen, Mateo, esto me interesa –solicitó Ploteo limpiándose las migas del extinto bocadillo de jamón granadino.

 

El locutor se expresaba pronunciando las palabras como la detonación de una ametralladora.

“Varios países han formado una coalición científico–técnica para desarrollar avances en este campo. El bioquímico español José de la Vara ha anunciado que encabezan un proyecto en Estrasburgo donde creen que en menos de seis meses podrían haber llegado a clonar tejidos humanos para trasplantes”.

–Desde que anunciaron la clonación de la oveja Dolly allá por 1996, la posibilidad de clonar humanos me ha fascinado –admitió Ploteo.

–Es muy probable que ya existan clones humanos ¿Nunca te lo has planteado?

–Pues claro que sí –aseguró Ploteo tomando de la mesa un pincho de tortilla con salmón humado–. Es curioso, siempre se interponen motivos éticos para evitar que prosperen las investigaciones, pero ahora parece que se ha levantado la veda.

–Me extraña que este gobierno dé luz verde a proyectos de este tipo –subraya Mateo–. Puede que hayan cambiado de opinión por motivos desconocidos en este momento. Me gustaría hacer seguimiento de esta noticia. Si quieres la incorporamos a nuestra agenda de prospectos.

–De acuerdo amigo mío, así lo haremos –admitió Ploteo ofreciendo a su amigo otro bocata de jamón.

 

 

En una mansión de la sierra norte de Madrid, tres individuos vaciaban recipientes llenos de combustible en lugares estratégicos para aquel que conoce cómo quemar una casa de la forma más eficiente. Cuando las primeras llamas empezaron a brotar, los tres visitantes emprendieron la retirada mientras eran observados por una persona encapuchada desde las sombras.

La gran casa de José María Índigo empezó a arder de forma inmisericorde con un fuego lento al principio, propagándose en todas direcciones y ascendiendo a las plantas superiores con velocidad de vértigo minutos más tarde. Las grandes incrustaciones de maderas nobles de sus muebles y paredes contribuyeron a la aceleración del desastre. Al cabo de una hora, los restos calcinados de aquella casa de lujo de mil metros cuadrados habitables, presentaban un espectáculo dantesco ante los ojos atónitos de su propietario y de la más reciente de sus amantes, Olivia Turner.

Esta consiguió articular algunas palabras con la mirada perdida.

–¿Te… te dejaste alguna puerta sin cerrar, Josemi?

–¡Esta casa es inexpugnable! –bramó el ex showman José María Índigo marcado por una ira que iba en aumento–. Quien haya hecho esto debe tener mis claves de seguridad…

–Puede que no haya sido intencionado sino fortuito –indicó el inspector de seguros que les acompañaba desde hacía un buen rato y que sin saber por qué, ni a Olivia ni a José María les caía nada bien.

 


 

Y hasta aquí llega el undécimo episodio de esta saga. En breve publicaré el capítulo siguiente.

Haz click en el corazón de más abajo si te ha gustado y deja por favor tu valioso comentario.

Te deseo salud y suerte en la vida.

Nota: todas las imágenes de este post incluida la portada pertenecen a la página  bing.com/images/create/ a no ser que se indique otro origen en el pie de foto.

8 Comentarios
  • Io
    Posted at 22:19h, 22 junio Responder

    Querido Marcos, no nos puedes desvelar donde se aloja Nadal????….tengo unos días libres este verano y me ha cautivado el lugar y alojamiento jajaja.
    Cierto es que mucho se habló en su momento de la clonación de la oveja Dolly, pero después,….se dejó de informar.,….de esto hace ya 28 años, ……a saber que se ha hecho después.
    Un saludo

    • marcosplanet
      Posted at 10:52h, 23 junio Responder

      Lo que se haya hecho después no lo conoce ningún mortal, solo los gobiernos implicados en lo que sea que se esté investigando.
      Un saludo Io.

  • Dakota
    Posted at 21:44h, 09 junio Responder

    Seguro que quedan secretos por desvelar en esta apasionada historia, continuaremos atentos.
    Saludos.

    • marcosplanet
      Posted at 11:02h, 10 junio Responder

      Hoy publico el capítulo 12. A ver qué te parece.
      Muchas gracias por tu tiempo y opinión, Dakota.
      Saludos.

  • Federico
    Posted at 22:03h, 08 junio Responder

    Los gobiernos llevan proyectos en secreto. Nos sorprendería saber alguno de ellos.

    • marcosplanet
      Posted at 13:12h, 09 junio Responder

      Por eso la realidad supera casi siempre a la ficción.
      Feliz domingo.

  • Nuria de Espinosa
    Posted at 02:53h, 06 junio Responder

    Una buena referencia la del inspector , quién sabe. La historia sigue avanzando. Un placer pasar a leerte. Abrazos

    • marcosplanet
      Posted at 10:14h, 06 junio Responder

      Muchas gracias por tu tiempo y opinión, Nuria.
      Un fuerte abrazo.

Publica un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Translate »
Share This