| EL DESCENSO DEL CULIEMBRO. UNA PRUEBA DE FE |
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EL DESCENSO DEL CULIEMBRO. UNA PRUEBA DE FE

Tenemos frente a nosotros un espectáculo bellísimo. Respiramos pureza en medio de la pradería de Ostón junto al promontorio que asoma a la Garganta del Cares: la Pica de Ostón (1063 metros). Esta punta del macizo central se asemeja a la cabeza de un lobo aullando a la inmensidad de la Garganta. Es como una peña empinada colgante, una proa majestuosa. El balcón natural más impresionante que he visto.

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La Pica de Ostón se prolonga con voz aulladora sobre la sima del Cares

No te pierdas estos teléfonos de interés

Seguimos la ruta del camino de gran recorrido GR-202, la conocida como “Ruta de la Reconquista”. Nos rodean los Picos de Europa, el macizo central, en concreto los bautizados como: Torre Cerredo, Pico Cabrones, el Neverón de Urriellu, Coello, Pico Albo, Torre Bermeja, Torre Perdida… Torre Cerrero es la máxima altitud de los Picos: 2.648 metros.

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Mirando frente a nosotros identificamos los Picos del Macizo Central de los Picos de Europa: Agujas de Tajahierro, Peña Olvidada, Peña Main, Pico de la Padiorna…

Vega Maor quedó atrás con su abrupto recorrido entre rocas que nos dejó con poco aliento, pero impregnados por el encantamiento de la etapa anterior. La naturaleza nos entrega su legado más feraz y vívido ¿Por qué seguimos caminando durante kilómetros de un camino tan abrupto? ¿Cuál es la motivación que nos permite encontrar fuerzas y el espíritu necesario? Este misterio nos acompañó a mi hermano y a mí durante toda la expedición.

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Continuamos disfrutando la experiencia más evocadora de nuestras vidas en el descenso del canal del Culiembro

Orígenes geológicos del Culiembro

Los Picos de Europa están conformados por tres macizos separados entre sí por
profundas gargantas (Macizo Occidental o del Cornión, Macizo Central o de los Urrieles y
Macizo Oriental o de Ándara).

Cuevas, galerías de 2,5km, pozos y cañones en el paisaje kárstico de los Picos de Europa. Imagen

Escucha esta maravilla para abrir boca:

Aclaramos qué es un paisaje kárstico: el originado por disgregación química de ciertas rocas, como la caliza, dominante en los Picos de Europa, compuestas por minerales solubles en agua.

Los espeleólogos han descubierto más de 400 km de cuevas que incluyen el 14% de las simas más profundas del mundo. El parque nacional de los Picos de Europa es el lugar del planeta donde se dan mayor número de simas que superan 1.000 metros de profundidad, un total de 14. Son 106 las que hay en todo el mundo. Esta información ha sido desarrollada por Daniel Ballesteros, doctor en Geología por la Universidad de Oviedo, en una conferencia en el Club Prensa Asturiana del diario asturiano LA NUEVA ESPAÑA y que versó acerca de «El desconocido y espectacular mundo subterráneo de los Picos de Europa».

Nos hemos regalado un muy merecido descanso reposando sobre unas peñas junto a las casitas de la majada. Estamos a unos 1000 m sobre el río Cares. La inmensidad que rodea al caminante es excepcional. Es como descubrir un sexto sentido que aumenta la percepción del espacio. Las fotos reflejan pálidamente lo que la vista y ese nuevo sentido transmiten. Objetivo: el descenso de “la canal” del Culiembro. Nos espera un desnivel de unos 800 metros hasta alcanzar la senda del Cares.

Junto a la cerca que parcela la majada se abre un sendero con vistas inigualables de los gigantes blancos.

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Los Urrielu en todo su esplendor. Cumbres de más de 2000 m. de altitud generan crestas extraordinarias del relieve

La prehistoria omnipresente

Hace más de 30 millones de años, como consecuencia de la colisión de las placas Ibérica y Europea, el relieve se fue levantando. Los ríos, socavaron paulatinamente el terreno, originando valles de indescriptible belleza que dividen en tres macizos al Parque Nacional de los Picos de Europa.

Continuamos el trayecto bajando la canal de El Culiembro siendo fieles a la ruta establecida. Vemos alrededor constantes muestras de la magnificencia de estos derroteros entre rocas, vegetación propia. Según la altitud encontramos superficies dominadas por la encina, el roble y el haya.

Estas notas nos ayudan a entender la épica del momento:

Desde el Culiembro no vemos vegetación definida. Por encima de 1500 m, debido a la altura y a lo impracticable del terreno, la presencia vegetal no abunda. Allá donde el suelo puede albergar vida vegetal, se da paso a la pradera alpina. Destacan especies del género Sedum y Saxifraga entre las grietas calizas de las rocas. En cuanto conseguimos descender, apreciamos especies vegetales como el fresno, el enebro, el abedul, el nogal o el tilo, y también algunas especies de flores, como la aguileña cantábrica, el alhelí de campo o la siempreviva. Son ejemplos de otros seres vegetales presentes en otros lugares que hemos visitado como las Batuecas por ejemplo.

Por estos contornos los animalitos que pululan son el corzo, el ciervo, el jabalí, el zorro, el oso o el lobo. Lástima que no hayamos podido ver a ninguno de ellos. Supongo que son celosos de su hábitat y no se muestran con facilidad al visitante.

Podríamos haver avistado ocasionalmente al menos especies como el águila real, el águila culebrera, el alimoche, el buitre leonado y el quebrantahuesos. Aunque no las veíamos, pero estaban presentes en los graznidos que percibían nuestros oídos. Nos acercamos a la Garganta del río Cares, sin saber que nos esperan panorámicas de una belleza indescriptible.

Si comparamos el río con la roca, el río gana siempre, no gracias a su fuerza, sino a la perseverancia. (Buda)

A nuestra izquierda se revela una imagen sorprendente: la enorme boca de una cueva natural llamada “Cueva de la Atalaya” o “El Posadoiro” utilizada desde tiempos pretéritos para albergar ganado.

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La majada de Ostón da paso a una sima que debes enfrentar como un auténtico acto de fe

El entorno se manifiesta en todo su esplendor salvaje. Vemos picos de caliza erosionada por la acción de milenios de precipitaciones y nieve acumulada, aunque ahora contemplamos un paisaje verde y brillante. Un privilegio por haber hollado estos lares en una época benévola en el clima. El Culiembro nos espera.

Iniciamos la mayor prueba de fe a la que nos hemos enfrentado. Una ruta esculpida sobre la propia ladera con una anchura mínima

 


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Descendemos por un sendero esculpido en zig-zag sobre la escarpada ladera

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El inicio del sendero y su muy incierto zig-zag representa un auténtico acto de fe 

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Descenso del canal del Culiembro desde la majada de Ostón. Un camino apenas perfilado en una senda serpenteante que hace contener el aliento

El descenso del canal o ”la canal” del Culiembro nos cubre de experiencia mística. Aunque las articulaciones de nuestras rodillas llevan pidiendo clemencia desde hace horas, no por ello dejamos de cubrir pasos y continuamos el descenso.

¿Qué nos impulsa? El afán de llegar. El disfrute de un entorno verdaderamente épico.

Como esta sintonía:

Tras más de siete horas de trayecto desde que partimos de los lagos de Covadonga, seguimos admirando un paisaje sin igual en el mundo. Tras el primer zig-zag nada más abandonar la majada del Ostón, sabemos que debemos seguir sin pausa. Si paras estás perdido.

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Este es el paisaje que contemplamos a lo largo del descenso del canal del Culiembro hasta alcanzar la senda del río Cares

 

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Las vistas desde el canal de el Culiembro son extraordinarias, irrepetibles

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Impresionantes masas calizas nos ofrecen su espectácular silueta en el horizonte

La vejiga con capacidad para 3 litros de agua de nuestras mochilas, está seca. ¿Dónde podremos refrescarnos y reponer el líquido elemento? La respuesta la encontramos en la “Fuente Gonzomera”.

Aquí sí que nos detenemos para inmortalizar el momento. Hacemos una docena de “selfies” con la Gonzomera de fondo porque sabemos que es único el lugar y el descubrimiento. El líquido y puro elemento fluye a través de un caño con un caudal ínfimo pero resucitador.

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La fuente Gonzomera. Ampliar la imagen para ver el hilito de agua que nos dio la vida

Conseguimos llenar las bolsas de agua de la mochila de una forma que aún ahora desconocemos. Gracias a eso recuperamos la hidratación necesaria para continuar.

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La fuente de la vida: Gonzomera. Imagen

Fueron inolvidables los escasos minutos que disfrutamos sentados al borde del abrevadero, regocijándonos por la gracia que nos fue concedida. Después, debíamos seguir por la bajada pedregosa del Culiembro hasta el final.

Escuchemos unos acordes para celebrar el momento:

Los picos montañosos de los Urrieles se alzaban mayestáticos ante nosotros como testigos inamovibles y pasivos de nuestra aventura. Sin embargo, nos mostraban una belleza tal que ayudaban en su contemplación al discurrir esforzado y cansado del caminante.

Justo a la espalda de esos colosos si se mide en línea recta, se encuentran los puertos de Áliva y el pico Escamellau, que ofrece su enorme estampa al peregrino que parte de Sotres hacia Espinama. Ese tramo desde Sotres por los puertos de Áliva lo encontraréis descrito en otro post titulado: “Las rutas del espíritu” .

 

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Existen oquedades labradas por la erosión en la roca caliza durante milenios

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Mirando frente a nosotros identificamos los Picos del Macizo Central de los Picos de Europa

Alcanzamos unas casitas derruidas por el paso del tiempo, con algunos nogales alrededor. Son los restos de la majada del Culiembro, un asentamiento histórico.

En otra época ese lugar constituyó un importante cruce de caminos. Aquí existió una pequeña ermita, San Julián de Culiembro. Las ruinas de la misma terminaron por desaparecer durante las obras del Canal por la empresa Electra de Viesgo. Como decimos, aún se conservan en buen estado un par de cabañas a la sombra de unos nogales.

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Casitas derruidas en el antiquísimo asentamiento de El Culiembro Imagen

No olvidemos que se trata de pueblos, siempre colgados de los precipicios del río. En la ermita de San Julián se decía misa a los pastores de las majadas de Ostón. Estos eran convocados por medio del sonido de un cencerro grande, de forma rectangular.

Los vecinos de la zona de Camarmeña guardaban el cencerro junto con el misal del ermitaño y los protegían como si de auténticas reliquias se tratase. Es una pena que ya no queden ni los cimientos de la ermita. Como dije antes, desaparecieron en 1920 en la construcción del canal por la empresa Electra del Viesgo. Ese canal es el que dio origen a la senda y ruta del Cares.

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Final del descenso del canal de El Culiembro. Enlazamos con la ruta del río Cares

La iglesia ya se menciona en crónicas medievales y de su pasado medieval aún se pueden ver unos sencillos canecillos de traza románica en el exterior de su cabecera. Según la tradición, aquí consiguió refugio el arzobispo de Santiago Francisco Ardavín, nacido en el concejo de Villaviciosa, para llevar una vida retirada.

Según reza la tradición:

Es la ermita de San Julián, “en la que sólo caben el cura y sus ayudantes, mientras que los eventuales fieles deben permanecer a la intemperie, aprovechando para admirar precipicios, cumbres y llambrias y mirando de reojo para que no les alcance ninguna piedra desprendida por causa de los desventíus…“.

En 1750 se trasladó a Camarmeña la imagen de San Julián, patrón de la desaparecida aldea de Culiembro.

Escuchemos esta maravilla de sones mágicos:

Bueno, terminamos la evocación de los tiempos de la ermita y continuamos descendiendo el Culiembro, ya con la necesaria hidratación para continuar sin más pausas.

Salvamos unos 300 metros más de pedregoso desnivel y entramos en la llamada Garganta Divina. Este nombre fue puesto por el Marqués de Santa María del Villar. Hemos enlazado con archiconocida ruta del Cares.

Oíd esta pieza musical para comprender la belleza que nos hipnotiza:

Hacia el otro lado del río, observamos el Canal de Sabugo, que asciende desde los 380 m del nivel del cauce y alcanza los 1482 metros en Cabezo Salinas. Es la vía de acceso al Collado de Cerredo, el más alto de los titanes.

Estamos a 7 kilómetros de Poncebos, nuestro ansiado destino final. En el próximo post os contaré cómo terminó la experiencia de 9 horas y 20 minutos de ruta exigente pero inolvidable.

¡Salud y suerte!

No dejéis de ver los TELÉFONOS DE INTERÉS para el senderista en esta zona:

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