Los mejores Reyes Magos de Occidente

«Los mejores Reyes Magos» suponen tres minutos de lectura.

 

Todo empezó allá por el mes de marzo. Durante una comida en casa, su hijo le hizo una observación.

–Papá, ese hipo que tienes no es normal. Llevas un buen rato con él y aumenta cada vez que das un bocado.

El padre parece ajeno a sus palabras y hace un gesto de indiferencia. Es consciente de que su hijo tiene razón, pero no quiere manifestarlo abiertamente.

Hace tiempo que nota dificultad al tragar, como si su garganta se negara a que pasara cada bocado devolviéndole un dolor característico.

–Pues nada, será que estos garbanzos me producen gases y el cuerpo reacciona así –dice el padre mientras intenta ayudarse a comer dando grandes tragos al vaso de agua que ya había rellenado un par de veces.

Anselmo era un padre implicado con sus hijos y tanto estos como su bendita mujer Rosalía le querían con todo su corazón. Llevaba una vida de jubilado que le satisfacía plenamente, quizá demasiado vinculada a los caprichos de ser un amante de la buena mesa y dado a degustar las buenas bebidas y viandas que acompañaban la misma.

Cada mediodía a eso de la una, preparaba su aperitivo en la cocina, su santuario indiscutible. Llevaba ya muchos años practicando aquella costumbre de llenar la mesa con diversos platos de entrantes cada vez más generosos.

Embutidos ibéricos, quesos de cualquier grado de curación, rebanadas de pan untadas con aceite de oliva virgen, patés de ciervo, de jabalí, lomo de orza servido en lonchas bañadas en su salsa al fino romero y otras delicias, acariciaban su garganta con facilidad.

Esta costumbre de gourmet y cocinero la simultaneaba con su afición al deporte. Todas las mañanas, sin ninguna restricción de tiempo por su condición de retirado de la vida laboral, caminaba entre una y dos horas por el inmenso espacio ajardinado que se extendía junto a su lugar de residencia. También utilizaba las máquinas de uso público instaladas por allí, donde practicaba sesiones moderadas para mantener la forma física a pesar de las limitaciones de la edad.

 

Aquel mes de marzo fue precisamente el momento en que el padre de familia conseguía su jubilación anticipada. La cantidad mensual a percibir era modesta, pero para él resultaba más que suficiente

En su cabeza circulaba la convicción de que había sido muy afortunado con su vida. Por tener una familia que permanecía tan unida como una piña cerrada. Por poder disfrutar de su afición a la escritura, la que había tenido desde siempre y que se había traducido en una novela de ficción. La satisfacción que Anselmo recordaba mientras tuvo que escribirla le animaba a iniciar alguna historia nueva que contar, de las muchas que guardaba en su ordenador.

Esa convicción que ahora reconocía con frecuencia, no había estado presente antes en él.  Se sentía un privilegiado al disponer de ese lujo no reservado para todo el mundo como es el tiempo.

Por otra parte, el senderismo había marcado un momento crucial en su vida. Gracias a esa afición por recorrer los paisajes más bonitos y su amor por la naturaleza, Anselmo había logrado alcanzar un punto de felicidad que rogaba no perder nunca.

Aquel mes de marzo dio paso a un abril ensombrecido por el agravamiento de su proceso digestivo. El médico de cabecera le dio cita con el especialista para que le hicieran una prueba en el hospital, pero eso no sería posible hasta pasados un par de meses, un plazo que se le hacía inabordable.

–Iremos por la vía urgente, a ver si hay suerte y nos lo adelantan –propuso su mujer con toda su entrega.

–Sí, Rosalía, debo saber qué me pasa y cuanto antes mejor –repuso él con preocupación.

El resultado de la endoscopia fue claro como el agua de manantial.

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–No son buenas noticias –repitió el especialista por dos veces–. Es un tumor maligno de esófago.

Así, tal cual, Anselmo recibió el comentario como un mazazo que no le impidió disimularlo, como si el asunto no fuese realmente con él sino con el protagonista de alguna película que estuviera viendo por la tele.

A partir de entonces todo fue una sucesión de pruebas diagnósticas que confirmaron un cáncer de esófago en fase cuatro pues había metástasis que afectaban al hígado.

Rosalía estaría siempre ahí para todas las gestiones necesarias en el hospital, las citas con los médicos y el inicio de las sesiones de quimio, que se prolongarían indefinidamente en el tiempo.

Su compañera desde hacía más de treinta años es el apoyo más firme que nadie podría ofrecerle, aparte de sus propios hijos, un ejemplo de lealtad absoluta. Entre todos realizaban una labor de equipo indestructible, que desea con fervor avanzar a toda costa hacia el objetivo: vencer al mal. Con una fuerza tan unida, la coraza contra el enemigo está blindada.

Los hermanos de Anselmo representan ahora también un refuerzo de gran importancia para él, me consta. Han contribuido según me cuenta a que sea ahora más consciente de todo lo que le quieren.

En todo este tiempo ha tenido ocasión de recuperar la relación con algunas personas especiales en su vida, como un gran amigo de la infancia con quien ha podido y puede disfrutar reviviendo los buenos momentos de su infancia y juventud.

Anselmo sigue agradecido a la vida porque sabe que a su lado cuenta con los mejores Reyes Magos que puedan existir, aquellos que le regalan a diario su aprecio con un sentimiento cuya llama sabe con certeza que nunca se extinguirá.


 

Y eso es todo, amigos. Dadle click al corazoncito de más abajo si os ha gustado y comentad lo que queráis.

Os deseo lo mejor para este nuevo año.

«Disfrutar del momento no tiene por qué suponer celebrar algo especial. Basta con sentir una emoción que te haga saltar una lágrima de felicidad».

19 Comentarios
  • Anabel Roldán
    Posted at 17:25h, 04 enero Responder

    Anselmo, además de un disfrutón de los placeres de la vida y del amor de su familia, es un hombre fuerte que no se amilanará y luchará para sanar. Eso, unido a los poderes de sus Reyes Magos, dará paso a un nuevo capítulo ilusionante y esperanzador, claro que sí!
    A por el 2024!!!
    Un abrazo grande, Marcos.

  • Rovica
    Posted at 12:28h, 04 enero Responder

    La actitud de Anselmo hace que viva con positividad e intensamente los momentos junto a los suyos. Muy buen relato. Un abrazo amigo.

  • Marta Colomer Sánchez
    Posted at 12:06h, 04 enero Responder

    Anselmo es indestructible!
    Siempre tiene una actitud positiva y de amor que le hace superar cualquier obstáculo.
    ¡Ánimo, Anselmo! El profundo cariño y admiración de tu familia y amigos te sostiene como una barca con alas en un océano tempestuoso.
    ¡Te quiero!

  • Laura López Román
    Posted at 11:21h, 04 enero Responder

    Precioso relato Marcos, describe de una forma tan cercana como Anselmo recibe el amor y el apoyo de su gente , de su familia.
    Y por supuesto describe a la perfección a un Anselmo fuerte, cariñoso y querido.
    Como muy bien dices al final , «Disfrutar del momento no tiene que ser sólo en los momentos especiales, tenemos que saborear cada instante que te de un pellizco de emoción». Un besazo enorme.

    • marcosplanet
      Posted at 15:24h, 04 enero Responder

      Otro beso gigante para ti, Laura. Muchas gracias por tus bellas palabras.

  • Mila Gomez
    Posted at 03:57h, 04 enero Responder

    Muy bueno, Marcos.! El roce continuo con la naturaleza, a veces despierta en uno aquello que nunca se pensó realizar, en este caso la escritura, dar a conocer sentimientos a través de las palabras escritas es un privilegio como bien dices de unos pocos, pues el tiempo suele ser un enemigo. Sacar lo guardado para que vea la luz.
    Nos traes un relato con abundancia, esos aperitivos tan exquisitos, ese placer de compartir, y esa unión con los seres queridos tan firme, tan profunda… a la que se llama amor de verdad .

    Y qué bien hilado el relato, comenzando por el hipo y terminando por algo más serio, pero la fortaleza que proporciona los seres queridos es grande hasta para sanar, aún más, sabiendo que Anselmo pondrá todo de su parte para su recuperación.
    ¡Fantástico!
    Feliz día de reyes.

    • marcosplanet
      Posted at 06:20h, 04 enero Responder

      Agradezco mucho tus palabras, Mila. Viniendo de ti son todo un honor.
      ¡Feliz día de Reyes!

  • Arenas
    Posted at 21:54h, 03 enero Responder

    Qué gran suerte la de Anselmo!
    Los zarpazos de la vida son inevitables. En realidad forman parte de la vida misma, y hay que afrontarlos antes o después.
    Pero poder hacerlo con la maravillosa coraza contra el mal de que dispone Anselmo, es algo envidiable. No todo el mundo goza de ese privilegio.
    Estoy convencido que la fortaleza interior y las ganas de marcha de Anselmo, unido a la ayudita que le puedan brindar sus particulares Reyes Magos, van a propinar una tunda de tal calibre al enemigo que en nada lo vamos a ver huyendo trocha abajo con el rabo entre las piernas.

    • marcosplanet
      Posted at 06:24h, 04 enero Responder

      Gracias amigo mío por tu aliento y tus palabras de reconocimiento a los esfuerzos que muchas personas como Anselmo deben afrontar a diario luchando contra enfermedades de todo tipo.
      Los equipos de apoyo en forma de reyes Magos son una ayuda fundamental, sin duda.

  • tranquilitamente
    Posted at 23:24h, 02 enero Responder

    mis mejores dedeos para Anselmo (que espero sinceramente no seas tú).
    ojalá no haya que llegar a ese punto para darse cuenta de lo que se queda en el camino sin que merezca la pena perderlo..

    el mejor 2024 para todos,

    tranquilitamente

  • Ariel Puga Riquelme
    Posted at 11:01h, 02 enero Responder

    Solo me queda decir que me he quedado muy triste por Anselmo, pero seguro que mejora y su familia como el, pueden vivir más tiempo juntos.

    Abrazos Marcos!

    • marcosplanet
      Posted at 05:07h, 03 enero Responder

      Un abrazo también de mi parte y que disfrutes de un nuevo año feliz.

  • eliom
    Posted at 14:44h, 01 enero Responder

    Mucho de real en esta historia, tremendo recibir esa noticia por parte de los medicos, algo que quisiéramos nunca escuchar.

  • Pascual Herrera
    Posted at 11:04h, 01 enero Responder

    ¡Pobre Anselmo! Feliz año nuevo

  • Nuria de Espinosa
    Posted at 22:45h, 30 diciembre Responder

    Un relato que empieza pareciendo una aventurilla gastronómica entre legumbres y termina con una enfermedad fatal para Anselmo.
    Esperemos que la vida le dé la oportunidad de vivir muchos años con las mejores condiciones de salud.
    Me alegra ese reencuentro con los amigos.
    Un fuerte abrazo y feliz año nuevo

    • marcosplanet
      Posted at 06:19h, 31 diciembre Responder

      Muchas gracias por tu aportación, Nuria. En ocasiones la vida te acerca el pasado con sorpresas agradables como esos reencuentros.
      Mis mejores deseos para ti, que el nuevo año te traiga lo mejor de la vida.

  • Miguelángel Díaz
    Posted at 18:53h, 30 diciembre Responder

    Un deseo de mejora para Anselmo es indispensable, Marcos. Aunque la balanza no esté equilibrada, el protagonista ha descubierto un lado positivo en las relaciones de cariño y afecto de quienes le rodean.
    Feliz salida y entrada de año p ara ti y tu familia, Marcos.
    Un fuerte abrazo 🙂

  • Federico
    Posted at 18:43h, 30 diciembre Responder

    Espero que Anselmo se recupere y pueda disfrutar de más tiempo con su familia. Un abrazo y feliz entrada de año.

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