VISIÓN DE FUTURO
Lo vi acercarse mientras limpiaba mis manos en el delantal. Yo acababa de llenar un par de jarras de cerveza lager, la que fabrican los hermanos Lacroix en su taller. El forastero tenía aspecto de viajero empedernido, de esos que en cualquier momento pueden sacar un mapa plegable y preguntarte qué ruta es mejor para llegar a tal o cual lugar perdido. Su sombrero Fedora clavaba su imagen de aventurero.
En un momento dado fijó sus ojos en mi rostro. Deduzco que la causa más probable de ello era que yo no despegué los míos del suyo desde que entró en mi restaurante. Me fijo mucho en quién entra y quién sale del local, un vicio adquirido antes de heredar el negocio de mi padre.
El visitante se presentó diciendo que buscaba habitación y trabajo, así que lo escuché atentamente.
—Quiero quedarme en este pueblo. La Riviera francesa es una zona muy atractiva toda ella y debo elegir, así que escogí Saint-Paul-de-Vence. Para mí, una joya de la Costa Azul.
—Por su acento parece usted español ¿me equivoco?
Aquello es todo lo que supe de él tras las primeras semanas de su estancia en el restaurante. Le proporcioné alojamiento y comidas a cambio de pintar la fachada del edificio donde se alojaba mi negocio, al que pronto se adaptó también. Hizo de camarero, ayudante de cocina y terminó sustituyendo al chef cuando este se jubiló.
—Han pasado diez meses desde tu llegada y ya eres chef, Manuel. Tú tienes un don.
—Puede que no me creas, Fabián, pero pensaba estudiar en la Escuela de Maestros de Niza para obtener el título y poder abrir una escuela aquí, en Saint Paul.
—Apuntas muy alto, amigo mío. Eso es tener visión de futuro, sí señor.
Así que en los siguientes meses vi crecer como la espuma los clientes del restaurante, salí entrevistado en el Nice-Matin, el diario digital de referencia en el departamento de los Alpes Marítimos y en el canal France 3.
Con la apertura de la école de cuisine, Saint-Paul-de-Vence ha empezado a poblarse de gente atraída por la gastronomía local, ahora encumbrada por Manuel, nuestro chef emprendedor. Han abierto un mercadillo de todo tipo de productos típicos de la región y existe un proyecto para construir un lycée o instituto.
Lástima que nuestro ilustre pueblerino haya decidido cambiar de aires de nuevo y enrolarse en un barco mercante. Su razón la tenía bien clara.
—Es otra de las ilusiones con las que tanto soñé durante mis años de librero en Madrid.
Notas para gourmets
Un mercadillo gastronómico en la zona de los Alpes Marítimos comprendería, por ejemplo, quesos como el Reblochon, la Raclette y el Beaufort; platos elaborados con estos quesos, como la Tartiflette y la Fondue Savoyarde con su queso derretido (Beaufort, Emmental, Comté) para mojar pan, aparte de charcutería local.
Qué decir del pan bagnat, típico de Niza. Es un pan redondo relleno de una versión en bocadillo de la ensalada nizarda, con ingredientes como atún o anchoas, pimientos, tomate, cebolla, aceitunas, albahaca, huevo duro y aceite de oliva.
También encontraríamos las frutas de temporada, las mieles, las mermeladas de albaricoque «Rosé de Provence» y de la ciruela «Reina Claudia» o de flores locales como la rosa y la lavanda, y licores de hierbas de montaña como el Génépi.
En fin, delicias dignas de ser probadas.
Y eso es todo, amigos. Vuestro comentario es siempre bienvenido. Y dale un like al corazoncito si te ha gustado.
Esta es mi aportación al reto literario del jueves 6 de noviembre de 2025 que tengo el honor de organizar en esta ocasión. En este post de mi blog encontraréis las bases para el reto y la lista de participantes.
28 respuestas
Suelo ir a Francia con cierta regularidad, la última vez con motivo de los juegos olímpicos. Nos coincidió que donde hicimos una parada, creo que fue en Nimes, que había un mercadillo gastronómico. Compramos además de queso, el típico salchichón. Saludos
Seguro que lo disfrutasteis mucho, de lo que me alegro mucho. Hay que ver la variedad gastronómica que ofrecemos entre franceses y españoles.
Saludos!
Has construido un personaje tan interesante como inquieto, Marcos, de esos que se ven pocos. ¿Qué tendrá que no aguanta en un lugar y busca nuevos retos? Me quedo con la duda. Igual tienes pensado seguirlo más adelante.
Un fuerte abrazo 🙂
A ver si puedo, porque como dices el personaje da para más.
Muchas gracias y un fuerte abrazo.
No te conocía, me ha gustado leerte. escribes como si fuera fácil, como hacen los que saben hacerlo.
Gracias
Muchas gracias por tu apreciación, me gustaría saber quién eres… has salido como anónimo.
Gracias a ti
Muy buena historia nos regalas Marcos, Fabián ya le había sacado la ficha a Manuel desde el principio
cuando lo vio y advirtió que tenia pinta de viajero empedernido. Creo que la curiosidad de Manuel de conocer nuevos lugares la ha adquirido en la librería de Madrid leyendo aventuras en los libros.
Que tengas un buen día
Saludos
Muchas gracias por tus palabras, Ezequiel. Pues si, el mesonero lo caló desde el principio.
Un buen día para ti también.-
Saludos
Marcos me ha encantado tu relato porque demuestra que las cosas se consiguen poco a poco y con paciencia y sobre todo siendo buena gente y desde luego los sueños hay que perseguirlos con ilusión para que se cumplan.
Es tal y como dices, Tracy. Ni una coma más ni una menos.
Eres muy amable con tus palabras, Tracy. Me animan mucho.
Un abrazo.
No se pueden armar proyectos duraderos si se tiene la premisa de viajar y conocer distintos sitios. Lo bueno que aportó tu protagonista sí se quedara en el restaurant. Un abrazo. P.d me quedé degustando esas delicias 😋
Hola Marcos, muy linda entrada, con sabor a gourmets, con aroma a alimentos deliciosos no solo para el estómago sino también para el alma y ni se diga esa osadía, ese atreverse a cambiar rumbo a lo desconocido, sin embargo enfocado dentro de uno mismo, ese transformarse que es tan importante para entrar en esa única constante en esta vida, que es el cambio. Abrazo grande, Themis
El cambio es la única constante en esta vida, cuanta razón tenía el viejo Heráclito, todo en la vida está en constante movimiento y transformación, y la única certeza es el cambio mismo.
Otro abrazo fuerte para tí.
Muy buena aportación para tu propia convocatoria, Marcos, y además, en un entorno mágico: La Riviera francesa, qué maravilla.
Un hombre que busca alojamiento y trabajo. y que fué capaz de hacer de todo, desde pintar la fachada, hasta ser camarero y sustituir al chef, a esto sí que le llamo ser un hombre emprendedor de muchos oficios. Son las ganas de hacer cosas, aunque al final no haya hecho lo que aspiraba llegar a ser.
Por cierto, me encantan los mercadillos gastronómicos, y qué rico lo que comentas ese bocata con pimientos, atún uhmm y las mermeladas, qué deliciosas. .-
Felicitaciones por ser el anfitrión de esta semana, Marcos, que pases una feliz tarde.
Un abrazo.
Describes muy bien los sentimientos que quería trasmitir con este relato. Felicidades a ti por escribir tan conciso y por tu buen hacer.
Abrazos.
Quien no sabe parar nunca descansa.
Sabia expresión.
Una historia interesante y bonita que demuestra que para cambiar se necesita valor, añadamos tener la ideas claras y que te aten más las ilusiones que otras circunstancias. Aparte de estas disquisiciones es muy original el detalle final en el que viene a decir que el relato es un capítulo más de la vida de un librero de Madrid.
PD. Me gustan mucho los quesos franceses y cualquier tipo de foundie.
Un saludo.
A mi también me seducen mucho todo tipo de quesos. Los franceses y los españoles siempre han ido a la par, aun que muchos dicen que los galos nos ganan en eso.
Muchas gracias por aportar tu opinión, siempre valiosa.
Un saludo.
Boa tarde de paz, amigo Marcos!
Um ser humano capacitado para se adptar em todo lugar e trabalho em busca de sua realização.
Gostei de ver a versatilidade dele em diversas tarefas.
O narrador do conto soube dar ênfase à mudança radical de vida em função de enfatizar o tema.
Gostei sobretudo da semelhança com a vida real onde a vida nos prova ao ongo dela.
Tenha dias abençoados e parabéns pela criatividade imensa!
Abraços fraternos
Muchas gracias por tus palabras, Roselia. Me animan mucho.
Un fuerte abrazo
El narrador tendrá que buscar a otro cheff.
Ya que Manuel tenía varios sueños.
Saludos.
Muito rico em detalhes teu conto ,Marcos! Belos diálogos e gostei dos voos nos quais o chef não para de sonhar. Goisto de gastronomia e gostei das delícias citadas! Valeu! Gostei muito! abraços, chica
Que bien te ha salido, toda una aventura que no termino con convertirse en un buen chef , sino poner rumbo marítimo y descubrir nuevo mundo. Todo un aventurero que lograra aquello que se proponga. Gracias, por esos detalles que nos dejas al final del relato.
Un abrazo.
Muchas gracias a ti por tus palabras y por reflejar tus impresiones, Campirela. Me animan mucho.
Un abrazo 🤗
Hola Marcos sin dudas tener un restaurante en esa zona debe ser maravilloso y más maravilloso aún debe ser poder ser un turista e ir a disfrutar de esas exquisiteces, sobre todo esos quesos, que por cierto me encantan. Aquí en Argentina hay un par de establecimientos que los hacen, el Reblochon tiene pocos adeptos aquí, pero a nosotros nos encanta,
El queso Raclette también lo usamos bastante, justamente para preparar la comida del mismo nombre y a veces el puré de papas con el queso, ya que aquí no se consigue el queso típico que usan para este plato, uso el Raclette.
Me gustó mucho tu historia, mostraste lugares y comidas, además de una linda historia.
Un abrazo.
PATRICIA F.
Muchas gracias, Patricia, por plasmar tu visión de la historia y tu gusto por especialidades de la buena cocina. La verdad es que la variedad de quesos de la Riviera francesa es espectacular, para mi, todos buenos.
Un abrazo.