Hola, Vicente, un año más que no estás con nosotros

Hola, Vicente, un año más que no estás con nosotros

 

Hola Vicente, estás más cerca de lo que crees

 

Estas son unas palabras de acogida, como cada año, porque tu alma sigue aquí, entre nosotros.

No te has ido Vicente, nunca lo harás. Esa escapada repentina hacia caminos de luz y gloria no es aceptable desde aquí, no entiendo esa prisa con que te separaste de esta raíz terrenal, la más importante.

No quiero recordar esas canciones de los años cincuenta y sesenta que compartíamos, ese “Poetry in motion” de Johnny Tillotson, el “Diana” de Paul Anka, su “Put your head on my shoulder”, el inolvidable y eterno “Dream Lover” de Bobby Darin o la versión posterior de Dion y los Belmonts, o el “Little darling” de Los Diamonds ¿Y qué decir de Gene Chandler y sus “A houndred pounds of clay?” o Jerry Butler y su maravillosa «He Don’t Love You (Like I Love You)?»

Cómo disfrutábamos los hermanos con esas canciones en cualquier viaje a la casita de campo en el pueblo, la cantidad de horas que dedicábamos al Radio-casete y cómo no, a aquel ilustre resto de tocadiscos al que llamabas “curucucú”, por el sonido de su plato al girar de lo viejo que estaba.

No voy a citar las maravillosas sensaciones al volante de tu coche favorito, el Dodge Dart, donde no podíamos reproducir esta música en cinta magnetofónica porque aún no habían fabricado los coches con ese recurso, tan popular unos años más tarde. El Dodge nos convocó en una ocasión a toda la familia, como se puede ver en una foto inolvidable de hace casi tres décadas (si, era una máquina en carretera pero ahí quedó, en la casita del pueblo, aparcado sin vida).

Esa foto refleja un momento tan especial en nuestras vidas que la imagen va solidaria a mi cabeza como si fuera un implante. Tú apareces con un sombrero vaquero blanco, con una vestimenta que te convertía en granjero de película. Te habías instalado en el primer plano de la imagen; sobre el techo del Dodge estaba Rosi medio tumbada y el resto nos dispersamos alrededor del entrañable vehículo ¡Cómo lo disfrutamos! ¡Qué bueno es recordarlo!

Lo que dije al principio no es más que un recurso literario para expresar negando lo que en realidad estoy queriendo, que es traer hasta aquí aquellos tiempos felices junto a ti, hermano eterno, porque no te has apartado del todo, no lo ha conseguido esa cosa que va con una guadaña segando a quien le da la gana.

Desde el instante en que el último aliento abandonó tu cuerpo no hubo en las vidas de tus hermanos más que momentos de dolor y de incredulidad. Cuando Rubén me comunicó que te habías ido para siempre, sin posibilidad de error alguno, no pude articular palabra hasta que de repente decidí que debía preguntar, sondearle para saber cuál fue el motivo de que te separases de este mundo y de nosotros.

Vicente, con todo el coraje te digo que desde ese momento me resisto a creerlo, no puede ser que el teléfono no suene jamás con tu voz, que no podamos vernos las caras junto a una buena mesa de diálogo para no parar de reír o de recordar momentos y palabras que nadie más sería capaz en todo el país, de eso estoy seguro. A veces teníamos que parar de carcajearnos, sobre todo en nuestras salidas nocturnas para refrescarnos con una cervecita.

Cuando empiezas a acumular tiempos pasados en los rincones de la memoria, el corazón te invita a más, a verter tus sentimientos en este lienzo que al principio está en blanco pero que por tu ausencia merece ser llenado. Las palabras no sirven más que para expresarte cuando tienes algo que decir, y tu fuiste (no, ERES) una persona inolvidable, que llena de amor nos cuidó a todos los Sánchez, asumiendo desde muy temprano la responsabilidad de ser hermano mayor (aunque la mayor de todos es Rosi 😁).

Estoy oyendo “When you are Young and in love” de las Marvelettes, con una emoción que no puedo con ella. —Esos coros que tanto apreciábamos, ese ritmo, ¡ah, el ritmo!:

 

 Spring in the air (filled with love)

There’s magic everywhere

When you’re young and in love

Life seems to be (just a dream)

A world of fantasy

When you’re young and in love

The moon at night (shines so bright)

 

 

O mejor una parte de la letra traducida:

 

Primavera en el aire (llena de amor)

Hay magia por todas partes

Cuando eres joven y estás enamorado

La vida parece ser (solo un sueño)

Un mundo de fantasía

Cuando las estrellas salpican el cielo

La luna en la noche (brilla tan fuerte)

Parece brillar el doble

Oh, los sueños pueden hacerse realidad

Si crees que lo hacen

Cuando eres joven y estás enamorado

 

Ojalá y los buenos sueños puedan hacerse realidad, todos los buenos, como sería el poder tenerte a ti de nuevo entre nosotros, Vicente. Un privilegio del que nos ha privado el destino, tu destino.

Ojalá y pueda seguir dedicándote palabras todos los años, por tu aniversario y tu cumpleaños, cada 3 de septiembre y cada 12 de febrero. Sé que eso no compensará nunca la torpe actitud por mi parte de no intentar pasar más tiempo juntos y seguir apreciando las canciones de siempre, con esa enorme base de datos musical que poseías en tu cabeza y de la que hiciste gala en aquella ocasión en que coincidimos en casa de Rubén por su cumpleaños. Inolvidable, entrañable y sentida hasta las entrañas.

Con todo el cariño, un año más, te dedico unas palabras para intentar descargar mi conciencia por todo aquello que no pudimos llegar a hacer juntos.

Tu hermano que te quiere.

 

Manene

 


 

 

No Comments

Publica un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Translate »
MARCOSPLANET | Descubre la magia de viajar
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Obtén más información sobre materia legal en:

×