22 Dic El invitado ausente
EL INVITADO AUSENTE
Si preguntas a cualquiera por una cena de Nochebuena que haya sido inolvidable, algunos pensarán en un buen recuerdo, una celebración jubilosa, llena de concordia y amor fraterno. Sin embargo, para otros lo primero que se les viene a la cabeza es aquella noche navideña en la que discutió con no sé quién o se sintió herido por las puyas de algún comensal especialista en amargar la vida a la gente. Esas personas existen y por desgracia son más comunes de lo que quisiéramos.
—¿Qué pasa, Cassandra, hijita? ¿que no viene Reinaldo? —quiso saber Gloria—. Mira que le dije que fuese puntual, que el asado de pavo no puede esperar y que hay que devorarlo nada más salir del horno. En fin, Fabián, cariño, relléname la copa. El champán que has traído merece la pena.
—Le he llamado dos veces después de que me dijese por whatsapp que iba a traer unas almejas de Carril deliciosas —aclaró Cassandra—, pero que estaría fuera de cobertura porque no hay comunicación telefónica en el centro comercial.
—Oye, podemos empezar a tomar algunas cositas de esta mesa tan bien servida ¿no os parece? —animó Fabián—. ¿Qué opinas, papá?
—Bueno, lo que diga tu madre. Gloria, ¿damos por inaugurada esta cena?
—Pues sí, no pasa nada porque empecemos antes de que llegue… el gran señor.
—¿Qué dices, mamá? —inquirió Cassandra—. No tolero que…
—¿Acaso no tiene razón? —dijo Florencio—. Reinaldo siempre anda despistado con las citas y no sabe ser puntual. Lo conocemos demasiado bien.
—Parece mentira que pienses así de él, tío Florencio. No se lo merece —apuntó Cassandra mientras mojaba dos langostinos tamaño XXL en un cuenco de salsa—. Mi pobre Reinaldo no tiene la culpa. Es peor tener que aguantar tus peroratas sobre temas que no interesan a nadie.
—Eh, eh, para ahí, no te sulfures, hermana —apuntó Fabián mientras vaciaba su copa de tinto La Redonda Ruby Cabernet—. Reinaldo es un gran tipo… aunque a veces haya que darle un empujoncito para que se anime a hacer ciertas cosas, como echar una mano en la cocina, por ejemplo.
—Y eso que tiene ese título… cómo era, Profesor de cocina —remachó el tío Florencio.
—Nada de eso, Reinaldo es Chef Ejecutivo, responsable de la visión culinaria, gestión, finanzas y personal de todo un establecimiento.
—Qué bien le quieres, hijita — dijo la madre mientras saboreaba el relleno del pavo a base de carne picada horneada con uvas y ciruelas pasas—. Eso es un plus que ayudará mucho en tu matrimonio.
—Pero ¿qué bicho os ha picado con Reini? —dijo Cassandra—. Anda, pásame el paté de Canard, y ponme una buena copa de ese tinto, Fabián, a ver si soy capaz de olvidaros a todos.
—Venga, hermanita, vamos al grano. Que mamá reparta el pavo.
El timbre sonó cuando todos habían llenado sus platos y estaban pensando en los postres.
—Abro yo — dijo Cassandra con gesto de disgusto.
Reinaldo apareció en el umbral con una sonrisa de oreja a oreja.
—Siento mucho haber llegado tarde, pero es que estaba todo lleno de gente y después, el tráfico. ¿Me ayudas con esto, Cassi?
Los presentes quedaron con la boca abierta cuando comprobaron que Reinaldo había comprado multitud de regalos.
—Son para vosotros, perdonad por haberme retrasado. En cada uno hay una dedicatoria personal. Cuando queráis los abrís, espero haber podido haceros felices aunque sea solo un poquito.
“La Navidad que casi no sucede”
Campirela nos propone, para la convocatoria literaria de este jueves 25 de diciembre, NAVIDAD por los cuatro costados, el reto de contar una historia que contenga una trama relacionada con alguno de los temas que propone, entre ellos he elegido uno cuyo encabezamiento es:
“Una cena que se retrasa por un imprevisto”
Se trata de relatos que terminen con un toque de luz, ternura o sorpresa. Campirela dice:
“No importa si tu historia es divertida, nostálgica, caótica o mágica, lo importante es que capture ese instante en el que parece que la Navidad no va a llegar… pero al final, de alguna manera, lo hace”.
Que disfrutéis de unas muy felices fiestas, donde no tengan cabida las maldades, rencores, envidias o soberbias, sino un mar interior de paz mental y cariño para aquellos que tienes más cerca… y más lejos.

Tracicorrecaminos
Posted at 06:21h, 26 diciembre¡Felices Fiestas, Marcos!
Al final todo se arregló felizmente , aunque al principio hubo sus más y sus menos en los comentarios. Pero el espíritu navideño puede con todo convirtiéndo con su magia cualquier comida navideña.
Un abrazo
marcosplanet
Posted at 19:18h, 26 diciembreAsí es, Tracy, me alegra comprobar que el mensaje del espíritu de la Navidad te haya llegado.
Un fuerte abrazo.
Mónica Frau
Posted at 04:26h, 26 diciembreEl espíritu navideño real es de complacencia y cariño, dando y recibiendo en simetría aunque sin esperar retribución por ello. Buena enseñanza nos dejas. Un abrazo
marcosplanet
Posted at 19:19h, 26 diciembreAsí lo creo yo, Mónica.
Otro abrazo para ti.
Nuria de Espinosa
Posted at 11:54h, 25 diciembreFeliz Navidad Marcos. Al leer tu texto me ha dejado un regusto agridulce, como esos vinos que primero incomodan al paladar y luego, sin saber muy bien cómo, se vuelven memorables. Me parece un retrato certero —y algo despiadado— de esa fauna doméstica que prolifera en las cenas familiares: lenguas afiladas, reproches envasados al vacío y una cordialidad de escaparate que se resquebraja a la mínima demora. La narrativa excepcional.
Me ha llamado la atención la crueldad cotidiana con la que se juzga a Reinaldo antes incluso de que cruce el umbral. Todo el mundo opina, pontifica y caricaturiza, como si el ausente fuese un muñeco de feria al que se le pueden lanzar dardos sin consecuencias. Esa mezquindad larvada, tan habitual como incómoda, está narrada con una naturalidad quejosa que incluso da escalofríos, porque resulta demasiado reconocible.
Y, sin embargo, el desenlace introduce una suerte de justicia poética. La llegada tardía de Reinaldo, cargado de obsequios y buenas intenciones, actúa como un espejo incómodo para el resto: deja al descubierto la pequeñez de sus juicios y la gratuidad de sus sarcasmos. Es un final que no grita ni moraliza, pero que humilla con elegancia, que es la forma más eficaz de hacerlo.
En conjunto, considero que el relato destila ironía fina y una lucidez nada complaciente sobre los rituales familiares. No idealiza la Navidad ni se recrea en el sentimentalismo fácil; más bien la disecciona con bisturí, mostrando que, a veces, el verdadero regalo es el silencio que llega cuando uno se da cuenta de que ha hablado demasiado.
Un fuerte abrazo.
Una genialidad
marcosplanet
Posted at 19:26h, 26 diciembreQué análisis tan completo, Nuria. Me he quedado boquiabierto. Compruebo que el mensaje te ha llegado con total claridad, sin dudas que obstaculicen su entendimiento.
Un fuerte abrazo.
Cabrónidas
Posted at 10:57h, 25 diciembreEn la cenas de Navidad, como en las de empresa, también se hacen buenos trajes, ja, ja, ja.
Roselia Bezerra
Posted at 17:01h, 23 diciembreOlá, Marcos!
Não há atraso quando o coração quer ser inteiro ao outro que ama.
Texto expressivo como sugere a data e o tema desenvolvido.
Há coisas que não damos conta de sermos tão precisos, mas não falta o afeto, que é o mais importante.
Tenha uma antevéspera de Natal feliz e abençoada!
Abraços fratermos
Traducción:
No hay demora cuando el corazón quiere estar completo para quien ama.
Texto expresivo, como lo sugieren la fecha y el tema desarrollado.
Hay cosas que no nos damos cuenta de que son tan necesarias, pero el cariño, que es lo más importante, nunca falta.
¡Feliz y bendecida Nochebuena!
marcosplanet
Posted at 15:35h, 24 diciembreHola Roselia!Deseo que en esta Navidad que celebramos estés feliz con quienes te rodean y te quieren, que serán muchos. Celebra con alegría y bien pensar esta Nochebuena y los días que la siguen.
El Demiurgo de Hurlingham
Posted at 22:31h, 22 diciembreEntiendo la impaciencia pero Reinaldo justificó el haber llegado tarde, con esa montaña de regalos.
Y Cassandrá sentirá orgullo de él.
Saludos.
marcosplanet
Posted at 14:16h, 23 diciembreAsí lo veo yo. Muchas gracias por aportar tu opinión.
¡FELIZ NAVIDAD!🎄
Luferura
Posted at 20:29h, 22 diciembreHola Marcos, existen esas cenas y esa gente. Despues de todo destrozar al ausente es un tema de conversación que supera en apasionamiento a los temas politicos y es menos violento, cuando aparece el destrozado todos tan amigos y a buscar otro «destrozable».
Un saludo y Feliz Navidad.
marcosplanet
Posted at 14:18h, 23 diciembreMuchas gracias por tus palabras. Tienes razón en lo de poner a caldo y luego todo son palmaditas en la espalda.
Pero bueno, ¡FELIZ NAVIDAD! 🎄🎍
Campirela_
Posted at 14:09h, 22 diciembreGracias, por sumarte a esta cena tan peculiar y mucho más habitual de lo que pensamos. Después de ponerle a caer de un burro aja, el hombre tuvo el detalle de estar comprando un regalo para cada uno… Si es que hablamos demás muchas de las veces jaja. Me encanto el ritmo que le has puesto a la conversación. Un besote y muy felices fiestas.
marcosplanet
Posted at 14:19h, 23 diciembreAsí es, Campivampi. Muchas gracias por aportar tu opinión y un fuerte abrazo.
FALIZ NAVIDAD! 🎄🎋
Chica
Posted at 14:06h, 22 diciembreMarcos, muito legal teu texto e é bem real, pois sempre há um convidado que se atrasa …
O final foi muito bom e surpreendeu a todos,rs…
Desejo que no teu , nosso e de todos os que aqui passarem, o NATAL possa realmente acontecer sem qualquer imprevisto ou atraso! FELIZ NATAL pra todos! abraços, chica
marcosplanet
Posted at 20:33h, 22 diciembreQue bom que gostou, Chica! Desejo-lhe um FELIZ NATAL com as pessoas que o rodeiam, as pessoas que ama.